Chi Kung
El Chi- Kung (Qi- Gong), es un sistema muy antiguo proveniente de China,
para obtener, mantener y desarrollar la energía. Chi significa, básicamente,
energía; ese flujo vital que recorre todo el cuerpo a través de los
canales que denominamos meridianos.
Esos meridianos constituyen un circuito cerrado de energía, que hace
un recorrido, conectando los órganos internos entre sí. Sin entrar en
un tratado de medicina energética, podemos decir que cada órgano tiene
un horario, donde la energía se sitúa, y estimula a ese órgano.
El día tiene 24 horas y, si dividimos esa cantidad por 12 (10 órganos
y 2, que son funciones diferenciadas del corazón), veremos que cada
órgano tiene 2 horas en donde esa energía lo estimula o, si el órgano
presenta alguna disfunción, esa energía lo inhibe. Es increíble lo que
hace la energía en nuestro cuerpo, mente y emociones.
Vaya a saber por qué nos olvidamos del valor que tiene esa energía que
se desarrolla de manera conciente, de muchas formas, ya sea con una
buena alimentación natural (no envasada o rápida), con actividades que
dignifiquen al ser humano; porque es un hecho que el trabajo es salud,
el problema es que la mayoría trabaja en lo que no le gusta, lo que
termina produciendo estrés.
Ese olvido o descuido muchas veces deriva en enfermedades que se pueden
tratar con masajes, con acupuntura o con técnicas como el Chi-Kung.
El Chi-Kung despliega todo el potencial de nuestra energía interna y
se puede desarrollar desde varios aspectos, según sea cómo se lo practica.
Se puede ejercitar de forma marcial, donde la persona desarrolla su
energía para habilidades de defensa y combate, también se puede practicar
con fines terapéuticos, en donde, dependiendo del problema, se equilibra
el sistema energético; o se puede practicar de manera preventiva.
También es bueno aplicar el Chi-Kung, para ayudar a otros a mejorar
su aspecto energético, así como lo hace el Reiki.
Hay un tipo de Chi-Kung espiritual para lograr la iluminación, donde
el practicante a través de ejercicios específicos y meditación logra
la iluminación.
Se puede entender al Chi-Kung como un arte marcial interno, donde la
persona trabaja, con su propia energía, potenciándola, a través de movimientos
que, en su mayoría imitan el movimiento de los animales, o de la naturaleza,
como sostener la luna, etc.
La respiración cumple un papel fundamental en el proceso de sentir la
energía. Se dice que la respiración energética se asemeja al hilo de
seda, que al mínimo descuido se corta, de manera similar, la respiración
debe ser cuidadosamente suave y conciente para que la energía no se
corte.
Bueno basta de palabras, (que las palabras se las lleva el viento),
es tiempo de poner en práctica lo que exponemos, y lo más sutil del
Chi-Kung va a ser su más preciado tesoro, anímese a encontrar ese preciado
tesoro y hágalo suyo.
Armando R. Acuña (Tulsi)
El Tercer Ojo, edición Nº 4
tulsi52@hotmail.com


